El anhelo presidencial de la familia Fernández
El mayor orgullo de un padre es que su propio hijo lo supere en cada uno de los elementos de su vida cotidiana.
A partir de esa premisa el mayor sueño de Leonel Fernández debe ser que su hijo Omar se coloque la preciada banda presidencial.
El deseo familiar busca que el actual legislador jure finalmente como el mandatario constitucional de la República Dominicana en el futuro mediano.
La cuestión es que ese gran sueño ya no pertenece únicamente al terreno íntimo y privado de una conocida familia política dominicana.
El perfil de Omar Fernández y su valor electoral
El proyecto presidencial empieza a entrar seriamente en el cálculo estratégico de toda la oposición de la República Dominicana para los comicios.
Una reciente entrevista de Omar Fernández dejó una clara señal política que no pasó desapercibida para los analistas y estrategas de opinión.
El joven senador capitalino se presentó como un hombre creyente formado bajo la sólida idea del temor a Dios y al poder.
En una época política marcada por el desencanto frente al discurso tradicional esa imagen moderada posee un extraordinario y valioso peso electoral.
Estrategia discursiva y la herencia de Juan Bosch
La conversación mediática no mostró a un dirigente acelerado por obtener la candidatura presidencial sino a alguien que intenta proyectar templanza absoluta.
Cuando le preguntan si quiere ser presidente de la República no responde con una ambición frontal ante las cámaras de la televisión.
El político argumentó que hará lo que Dios quiera en el tiempo exacto que el creador determine para su vida y carrera.
El legislador rememoró la vieja frase de Juan Bosch afirmando que la mayor aspiración de un político debe ser que lo aspiren.
