martes, julio 14

La Roja firma una noche histórica en Dallas

España se clasificó este martes a la final del Mundial 2026 tras derrotar 2-0 a Francia en el AT&T Stadium de Dallas. El equipo de Luis de la Fuente dominó el partido de principio a fin y neutralizó por completo el ataque francés, considerado uno de los más potentes del torneo.

Con esta victoria, España vuelve a una final mundialista 16 años después, impulsada por una generación que mezcla juventud, disciplina táctica y eficacia en los momentos decisivos.

Oyarzabal abrió el camino desde el punto penal

Un penal que cambió el partido

El primer golpe llegó al minuto 22. Lamine Yamal recibió una falta dentro del área de Lucas Digne, acción que derivó en un penal claro. Mikel Oyarzabal asumió la responsabilidad y convirtió con seguridad el 1-0, firmando su quinto gol del torneo y alcanzando cifras históricas para un jugador español en un Mundial.

El tanto dejó tocado al conjunto de Didier Deschamps, que nunca logró recomponer su estructura ofensiva. España controló el ritmo, cerró espacios y redujo al mínimo la participación de Kylian Mbappé, quien no pudo generar peligro real.

Pedro Porro sentenció la semifinal

Una jugada colectiva que definió la historia

En la segunda mitad, Francia intentó reaccionar con cambios ofensivos, pero España mantuvo su orden y aprovechó cada error rival. Al minuto 58, una pared entre Dani Olmo y Pedro Porro terminó en un remate certero del lateral español para el 2-0 definitivo.

La Roja administró la ventaja con autoridad, movió el balón con paciencia y cerró el partido sin permitir un solo disparo al arco de Unai Simón, muestra de la superioridad táctica española.

España secó el ataque francés y mostró carácter de campeón

La defensa española fue un muro. Marc Cucurella, Laporte, Cubarsí y Porro desactivaron cada intento francés, mientras el mediocampo liderado por Rodri y Fabián Ruiz impuso orden y circulación. Francia, que llegó con una ofensiva temible, terminó sin respuestas y sin claridad en los metros finales.

Incluso la lesión de William Saliba a los 30 minutos complicó aún más el panorama francés, obligando a Deschamps a reorganizar su defensa.

Próximo objetivo: la gran final del domingo

España enfrentará en la final al ganador del duelo entre Argentina e Inglaterra, que se disputa este miércoles. La Roja llega con confianza, solidez y una identidad de juego que recuerda la gesta de 2010, pero con una nueva generación que quiere escribir su propia historia.

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