sábado, agosto 22

Rafael Devers volvió a Fenway Park por primera vez desde su salida de los Red Sox y respondió a la mezcla de abucheos y aplausos con un jonrón solitario, en una noche cargada de emociones para el dominicano y para los fanáticos de Boston.

Un regreso marcado por sentimientos encontrados

Fenway Park recibió a Devers con un ambiente dividido: 37,007 aficionados lo saludaron entre aplausos nostálgicos y abucheos intensos, reflejo de una relación que terminó con tensiones y heridas abiertas.

El dominicano, ahora bateador designado de los San Francisco Giants, había dicho horas antes que estaba “muy feliz de estar de vuelta” y que prefería enfocarse en el presente.

El jonrón que silenció a Fenway por un instante

Después de poncharse en su primer turno, Devers respondió como acostumbra: produciendo. En la cuarta entrada conectó un cuadrangular solitario, su 26.º de la temporada, que acercó a los Giants en el marcador.

Aunque San Francisco terminó perdiendo 6-4, el batazo de Devers fue el momento más simbólico de la noche, recordando a los fanáticos por qué fue una de las figuras más queridas del club.

El contexto de una ruptura que aún pesa

La relación entre Devers y los Red Sox se deterioró desde 2025, cuando la llegada de Alex Bregman lo desplazó de la tercera base y el equipo le pidió asumir roles que él consideró injustos. La tensión culminó con su traspaso a los Giants en junio de 2025, apenas dos años después de firmar un contrato de 10 años y 313.5 millones de dólares.

Su regreso a Fenway reabrió recuerdos de esa etapa, pero Devers insistió en que ha “madurado” y que prefiere no revivir el pasado.

Un Fenway dividido, pero respetuoso

Los abucheos dominaron su primera aparición en el plato, pero el estadio también mostró respeto: entre la primera y segunda entrada, los Red Sox proyectaron un video homenaje con momentos clave de su carrera, y Devers respondió con aplausos hacia la afición.

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