La novena dominicana firma una blanqueada clave y se mete nuevamente en la pelea por las medallas
La selección de República Dominicana consiguió una victoria vital en la Súper Ronda del béisbol de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, al derrotar de manera contundente 5-0 a Nicaragua, resultado que reactiva sus aspiraciones de avanzar a la disputa del oro. La actuación combinó pitcheo dominante, bateo oportuno y una defensa impecable, elementos que el equipo necesitaba para mantenerse con vida en el torneo.
Óscar De La Cruz lidera una joya de pitcheo
Silenció por completo la ofensiva nicaragüense
El derecho Óscar De La Cruz fue la figura del partido al lanzar 4.2 entradas en blanco, permitir solo un imparable y recetar 11 ponches, en una de las actuaciones más dominantes del torneo. Su control y agresividad desde el montículo marcaron el ritmo del encuentro y dieron tranquilidad al resto del equipo.
El único hit de Nicaragua fue conectado por Elián Rayo, sin mayores consecuencias para la defensa quisqueyana.
La ofensiva responde en momentos clave
Muñoz, Tapia y Hernández impulsan el ataque
RD tomó ventaja desde el primer episodio con un sencillo de Deivi Muñoz, quien luego anotó gracias a un imparable de Raimel Tapia. En la cuarta entrada, un rodado de Diego Hernández permitió otra carrera, aprovechando un error de decisión defensiva de Nicaragua.
La sentencia llegó en el séptimo inning con tres carreras más:
- Sencillo remolcador de Deivi Muñoz
- Elevado de sacrificio de Yairo Muñoz
- Doble productor de Diego Hernández
Hernández terminó de 3-2 con dos remolcadas, mientras Muñoz se fue de 4-3 con dos anotadas.
Así queda la tabla de la Súper Ronda
Tras la jornada, la clasificación se mantiene ajustada:
- Panamá lidera con 3-0
- Cuba y Puerto Rico: 2-1
- República Dominicana y Nicaragua: 1-2
- Colombia: 0-3
Con este triunfo, RD sigue dependiendo de sí misma para avanzar a la disputa de medallas y mantener vivo el objetivo de pelear por el oro.
RD recupera confianza y se mantiene en carrera
La combinación de un pitcheo dominante, bateo oportuno y defensa sólida permitió a la novena dominicana renacer en la Súper Ronda, luego de un inicio complicado. El equipo mostró carácter y ejecución en un partido que era prácticamente de vida o muerte para sus aspiraciones.
