Expertos alertan que la falta de recursos y personal pone en peligro el cerco biológico en la región Este
El sistema de control del caracol gigante africano (Achatina fulica) atraviesa una crisis que podría comprometer la seguridad fitosanitaria de República Dominicana. Técnicos y especialistas advierten que el Programa Nacional de Control y Erradicación opera en condiciones precarias, lo que amenaza con romper la barrera sanitaria que mantiene la plaga confinada en la región Este del país.
Una plaga peligrosa para la agricultura y el comercio exterior
El caracol puede viajar adherido a contenedores marítimos
El caracol gigante africano es una de las plagas más invasivas del mundo. Su riesgo no solo radica en la devastación de cultivos, sino en su capacidad de contaminar la logística portuaria: los ejemplares y sus huevos pueden adherirse a la base de los contenedores y viajar a otros países. Una sola detección en puertos de Estados Unidos o la Unión Europea provocaría alertas de bioseguridad, devolución de embarques y posibles cierres temporales de mercados para productos dominicanos.
Crisis operativa en el programa de control
Técnicos trabajan sin contratos, sin seguro y con atrasos salariales
Entre 60 y 70 brigadistas responsables de la recolección diaria de ejemplares y del mantenimiento de trampas trabajan en condiciones críticas:
- Sin contratos formales
- Sin seguro médico
- Sin viáticos para combustible
- Con atrasos salariales de hasta cuatro meses
La falta de presupuesto y la paralización de nombramientos dispuesta por el Ministerio de Agricultura han reducido la capacidad operativa del programa, que actualmente se sostiene con insumos heredados y esfuerzos mínimos.
La región Este, un punto crítico para la reproducción del caracol
El clima árido y cálido de la región Este favorece la reproducción acelerada de la especie. Por eso, mantener el cerco biológico activo es esencial para evitar que la plaga avance hacia zonas agrícolas más extensas del país. Los técnicos operan bajo la Dirección de Sanidad Vegetal, pero temen denunciar públicamente su situación por miedo a represalias, ya que no cuentan con protección legal ni respaldo institucional.
Riesgo para las exportaciones dominicanas
Un descuido podría activar prohibiciones internacionales
A diferencia de plagas voladoras como la mosca del Mediterráneo, el caracol gigante africano representa un riesgo silencioso para el comercio exterior. Si un ejemplar aparece en un contenedor dominicano en el extranjero, las autoridades sanitarias internacionales podrían suspender temporalmente las exportaciones, afectando sectores como:
- Frutas
- Vegetales
- Plantas ornamentales
- Productos agroindustriales
El impacto económico sería inmediato y profundo.
Insumos caducados y falta de monitoreo técnico
Los cebos, trampas y molusquicidas requieren aplicación constante y supervisión especializada. Sin embargo, la falta de recursos ha provocado meses de descuido en el monitoreo, lo que aumenta el riesgo de que la plaga se expanda fuera del área controlada. Expertos advierten que, si el cerco se rompe, recuperar el control sería extremadamente difícil.
