La permanencia de Julio Velarde al frente del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) vuelve a marcar un hito en la institucionalidad económica del país. Tras aceptar la invitación de la presidenta electa Keiko Fujimori, el economista iniciará un nuevo período de cinco años, reforzando la percepción de estabilidad en un país que ha atravesado una de las etapas políticas más volátiles de la región.
Un presidente del Banco Central que ha sobrevivido a diez gobiernos
Velarde, designado inicialmente en 2006 por Alan García, ha sido ratificado por los presidentes Humala, Kuczynski, Castillo y ahora Fujimori, convirtiéndose en una figura clave para la continuidad de la política monetaria peruana. Su gestión ha atravesado crisis políticas profundas, cambios abruptos de gobierno y episodios de alta incertidumbre, sin perder la confianza de los mercados ni de los organismos internacionales.
Inflación controlada y estabilidad cambiaria: los pilares de su gestión
Desde 2006, Velarde ha defendido una política monetaria centrada en el control de la inflación. Los resultados son contundentes:
- Inflación promedio 2006-2025: 3.2%
- Estabilidad del tipo de cambio: de 3.27 soles por dólar en 2006 a 3.57 en 2025
- Apreciación real acumulada: apenas 5.4%
Esta estabilidad ha permitido que Perú mantenga un déficit promedio en cuenta corriente de solo 1.3% del PIB, incluso con ingresos externos modestos en remesas y turismo.
Reservas internacionales históricas y fuerte inversión extranjera
La credibilidad del BCRP ha impulsado un flujo constante de inversión extranjera directa, equivalente a 3.6% del PIB entre 2006 y 2025. Gracias a ello, las reservas internacionales pasaron de US$17,275 millones en 2006 a US$96,490 millones en junio de 2026, un nivel que representa el 28% del PIB peruano.
Este desempeño contrasta con otros países de la región, donde la acumulación de reservas ha dependido del endeudamiento externo. En Perú, la deuda pública externa apenas representa el 12.9% del PIB, muy por debajo de economías comparables.
Un régimen de libre movilidad de capitales que marca la diferencia
A diferencia de otros bancos centrales latinoamericanos, el BCRP permite la libre movilidad internacional de capitales. En 2025, el 47.2% de la cartera de inversión de las AFP privadas estaba invertida en el extranjero, una política que ha fortalecido la rentabilidad de los fondos de pensiones y la estabilidad del sistema financiero.
¿Y qué pasa con el crecimiento y el empleo?
Aunque Perú exhibe mejores indicadores de estabilidad macroeconómica, República Dominicana supera al país sudamericano en crecimiento económico, ingreso per cápita y tasa de empleo.
- Crecimiento promedio RD 2006-2025: 4.9%
- Crecimiento promedio Perú: 4.1%
- Desempleo RD: 6.0%
- Desempleo Perú: 7.6%
Sin embargo, existe una diferencia institucional clave: en Perú, las cifras de PIB, inflación y desempleo las produce el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), mientras que en República Dominicana las calcula el Banco Central, lo que abre debates sobre independencia estadística y posibles conflictos de interés.
El debate sobre las cifras y la credibilidad estadística
En Perú, la relación entre ventas declaradas y PIB es coherente con el nivel de informalidad estimado por el INEI. En República Dominicana, esa relación es significativamente menor, lo que sugiere posibles inconsistencias entre las cifras de la DGII y las estimaciones del PIB del BCRD.
Además, durante la pandemia, el INEI reportó un salto del desempleo de 6.1% a 16.3%, mientras que el BCRD publicó una caída histórica a 3.4% en el mismo período, lo que ha generado cuestionamientos sobre la metodología dominicana.
Velarde, ¿mago o técnico disciplinado?
Aunque algunos comparan la estabilidad peruana con una especie de “magia” económica, Velarde ha insistido en que su éxito se basa en reglas claras, autonomía institucional y credibilidad. Su continuidad, celebrada por Fujimori y por los mercados, refuerza la percepción de que el BCRP es una de las instituciones más sólidas de la región.
