El euro mantuvo una fuerte depreciación este martes cayendo por debajo de los uno punto dieciséis dólares debido a la gran aversión al riesgo.
Los precios de la energía aumentaron considerablemente tras la escalada de la guerra en Irán provocando un impacto directo en el mercado de divisas.
La moneda única europea se cotizaba a uno punto quince dólares al mediodía frente a los uno punto dieciséis registrados en la jornada anterior.
La inflación en la zona euro subió inesperadamente hasta el uno punto nueve por ciento en febrero impulsada por el alto costo de servicios.
El Banco Central Europeo mantiene sus tipos de interés en el dos por ciento mientras vigila de cerca la inflación provocada por la energía.
El economista Philip Lane aseguró que la entidad seguirá atentamente la situación en Oriente Próximo para evaluar las consecuencias en la inflación a medio plazo.
Los inversores han reducido sus apuestas sobre una posible bajada de tipos por parte de la Reserva Federal apoyando la fortaleza del dólar estadounidense.
El dólar continúa consolidándose como un activo de refugio seguro para los capitales internacionales en estos momentos de profunda crisis bélica en Irán.
La moneda única fluctuó hoy en una banda mínima de uno punto quince y una máxima de uno punto diecisiete dólares durante la jornada.
