República Dominicana sostiene su política monetaria en medio de tensiones energéticas y crecimiento económico
SANTO DOMINGO.– La República Dominicana decidió mantener en julio su tasa de política monetaria (TPM) en 5.25 % anual, una medida que el Banco Central adopta por noveno mes consecutivo para preservar la estabilidad macroeconómica en un contexto marcado por el encarecimiento del petróleo y la incertidumbre internacional.
Inflación presionada por el petróleo, pero con previsión de moderación
El Banco Central explicó que la inflación interanual alcanzó 5.67 % en junio, impulsada por el aumento de los combustibles tras el recrudecimiento del conflicto en Oriente Medio. Aun así, los modelos de pronóstico del organismo proyectan que la inflación retornará al rango meta de 4.0 % ± 1.0 % en el cuarto trimestre de 2026, al considerarse un choque transitorio.
La inflación subyacente —que excluye los componentes más volátiles— se mantiene dentro del rango objetivo, ubicándose en 4.96 %, lo que indica estabilidad en la tendencia general de precios.
Tasas complementarias también permanecen sin cambios
El Banco Central mantuvo sin variación los instrumentos asociados a la política monetaria:
- Repos a 1 día: 5.75 % anual
- Depósitos remunerados (Overnight): 4.50 % anual
Estas tasas contribuyen a sostener condiciones de liquidez estables en el sistema financiero y a evitar presiones adicionales sobre el costo del crédito.
Economía dominicana muestra dinamismo en el primer semestre
La actividad económica continúa en expansión. Según los datos oficiales, la economía dominicana acumuló un crecimiento de 4.5 % entre enero y junio de 2026, impulsada por sectores como construcción, minería, intermediación financiera y turismo.
El Banco Central proyecta que el crecimiento anual podría ubicarse entre 4.0 % y 4.5 %, cercano al límite superior del rango previsto, apoyado por la inversión, las remesas, las exportaciones y la llegada de divisas por turismo.
Entorno internacional continúa generando incertidumbre
El conflicto en Medio Oriente elevó la volatilidad del mercado energético, llevando el precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) desde US$70 a cerca de US$86 por barril al cierre de julio.
Este incremento presiona los costos internos y obliga al Banco Central a mantener una postura prudente para evitar efectos de segunda ronda sobre los precios.
En Estados Unidos y la Zona Euro, los bancos centrales también han optado por mantener sus tasas de referencia sin cambios, mientras evalúan la persistencia de la inflación y el impacto del choque energético.
Perspectivas para los próximos meses
El Banco Central reiteró que continuará monitoreando la evolución de la economía local y global, especialmente los riesgos asociados al petróleo y la geopolítica. Las expectativas de inflación a 12 meses se sitúan en 4.5 %, alineadas con la meta del Programa Monetario.
La institución confía en que la inflación comenzará a moderarse y que la estabilidad cambiaria —respaldada por reservas internacionales superiores a US$15,800 millones— seguirá siendo un pilar para la economía dominicana.
