La República Dominicana tiene una ubicación estratégica en el Caribe que la coloca como un punto natural para la relocalización de empresas, pero aún enfrenta brechas importantes que limitan su capacidad para competir en el nearshoring. Así lo confirman evaluaciones recientes del sector público, privado y organismos internacionales, que coinciden en que el país avanza, pero no al ritmo que exige el mercado global.
Ventaja geográfica, pero indicadores rezagados
El informe La integración de América Latina y el Caribe en el nuevo orden internacional, elaborado por Clapes UC, posiciona a República Dominicana en el lugar 12 entre 20 países evaluados en indicadores clave para el nearshoring. El país obtiene un promedio de –0.3 en desempeño logístico, desarrollo financiero, estado de derecho, estabilidad política y derecho de propiedad.
Aunque la ubicación del país lo convierte en un puente natural entre América Latina, Estados Unidos y Europa, los indicadores muestran que la competitividad aún no alcanza el nivel requerido para atraer operaciones de alto valor.
Qué dice el sector privado: talento, permisos e infraestructura
El presidente de Azocibao, Marco Cabral, afirma que RD cuenta con un marco legal favorable —especialmente el régimen de zonas francas—, pero advierte que se necesitan acciones más profundas para convertir esa ventaja en una estrategia robusta. Entre los principales retos menciona:
- Formación de capital humano especializado en áreas STEM.
- Reducción de burocracia y agilización de permisos.
- Mejora de la infraestructura energética y logística.
Estas mejoras son esenciales para atraer empresas tecnológicas y manufactureras que buscan relocalizar sus operaciones desde Asia hacia destinos más cercanos a Estados Unidos.
Inversiones en marcha, pero insuficientes
El país ha logrado captar inversiones importantes en manufactura y dispositivos médicos, impulsadas por los aranceles estadounidenses a productos chinos y por la necesidad de diversificar cadenas de suministro. Entre 2022 y 2025, la inversión extranjera directa en manufactura pasó de US$890 millones a más de US$1.24 mil millones, con proyecciones de hasta US$1.6 mil millones en 2025.
Además, el Gobierno ha comprometido US$2.8 mil millones en infraestructura para 2025–2026, incluyendo mejoras viales, expansión del Metro y modernización del sistema eléctrico. Sin embargo, expertos señalan que el ritmo de ejecución debe acelerarse para competir con países como Costa Rica y México.
Talento y tecnología: el desafío más grande
El Plan de Inversión Tecnológica 2026–2036 busca posicionar a RD como hub regional en servicios digitales, semiconductores y software, apoyado por alianzas público‑privadas y organismos internacionales. El Gobierno apuesta por fortalecer la formación en STEM y atraer multinacionales tecnológicas.
Aun así, la brecha de talento especializado sigue siendo uno de los mayores obstáculos para competir en industrias de alto valor agregado.
República Dominicana tiene la ubicación ideal para el nearshoring, pero necesita avanzar más rápido en infraestructura, capital humano, eficiencia regulatoria y estabilidad institucional. El país está en el mapa, pero aún debe cerrar brechas para convertirse en un destino líder en la relocalización global.
