Oficial es hallado sin vida en la supervisoría policial de El Ejido horas después de un tenso episodio con compañeros
El primer teniente Orlando Martínez Jiménez fue encontrado muerto dentro del baño de la Supervisoría Policial del sector El Ejido, en Santiago, en un hecho que ha generado conmoción dentro de la institución y entre la comunidad. El oficial había expresado horas antes que no quería continuar en la Policía Nacional y que se sentía traicionado por algunos compañeros, según un video que circuló en redes sociales.
Momentos de tensión antes de su muerte
En el audiovisual difundido, Martínez Jiménez aparece visiblemente alterado mientras discute con otros agentes. En el video se escucha decir:
“Yo no soy policía delincuente, no me van a meter al medio a mí… yo no quiero ser policía”, mientras pedía a uno de sus compañeros que se apartara, acusándolo de hablar mal de él y traicionarlo.
Compañeros relataron que intentaron calmarlo y conversar con él, pero el oficial se retiró del área. Minutos después, al no obtener respuesta, iniciaron una búsqueda dentro del destacamento.
Hallazgo del cuerpo y primeras investigaciones
El oficial fue encontrado sin signos vitales en el baño de la supervisoría. Las autoridades informaron que el caso está bajo investigación, mientras el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) realiza los análisis correspondientes para determinar la causa exacta de la muerte.
De manera preliminar, algunos medios han señalado que se investiga la posibilidad de un suicidio, aunque esta versión no ha sido confirmada oficialmente.
Compañeros afirman que el oficial estaba deprimido
Agentes que compartían servicio con Martínez Jiménez indicaron que en los últimos días lo habían notado deprimido y pensativo, aunque no solía hablar de sus problemas personales.
El oficial era oriundo del distrito municipal Las Gordas, en Nagua, provincia María Trinidad Sánchez.
Institución bajo presión y comunidad en expectativa
La Policía Nacional informó que mantiene abierta la investigación y que colaborará con el Ministerio Público para esclarecer completamente las circunstancias del hecho. Mientras tanto, el caso ha generado preocupación entre ciudadanos y miembros de la institución, quienes piden mayor atención a la salud mental de los agentes.
