Catar confirmó este martes la llegada a Doha de los enviados especiales de la Casa Blanca, Steve Witkoff y Jared Kushner, pero negó que exista cualquier reunión directa con representantes de Irán, en medio de un clima diplomático marcado por tensiones, ataques recientes y negociaciones técnicas aún en curso.
Catar aclara el propósito de la visita
El portavoz del Ministerio de Exteriores catarí, Majed al Ansari, explicó que los enviados estadounidenses están en Doha exclusivamente para reunirse con los mediadores y revisar el avance de las negociaciones regionales, incluido el tema iraní y el frágil armisticio en el Líbano. Al Ansari fue enfático: “No hay programada ninguna reunión de alto nivel y directa entre EE.UU. e Irán”.
Irán mantiene su postura: no habrá encuentro con Washington
Horas después de que el presidente estadounidense Donald Trump asegurara que habría una reunión en Doha para abordar el programa nuclear iraní, Teherán volvió a descartar cualquier contacto directo con la delegación norteamericana. La delegación iraní viajará a Catar con un único objetivo: discutir la liberación de activos bloqueados y avanzar en cláusulas del memorando de entendimiento firmado el 17 de junio.
Fondos iraníes congelados siguen sin transferirse
Catar confirmó que los 6.000 millones de dólares en fondos iraníes congelados aún no han sido transferidos a Teherán. La entrega solo se realizará si Washington y Teherán alcanzan un acuerdo dentro del marco negociador vigente.
Ormuz, un punto crítico en la agenda
El estrecho de Ormuz continúa siendo uno de los temas centrales de las conversaciones. Catar subrayó que su prioridad es garantizar la seguridad del paso marítimo, reabierto recientemente tras días de ataques mutuos entre Irán y Estados Unidos. La eliminación de minas y la coordinación con Omán forman parte de los esfuerzos para asegurar la navegación.
