La Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX), conocida como los lefebvrianos, ordenó este miércoles a cuatro nuevos obispos en Écône, Suiza, sin autorización del papa León XIV. El Vaticano confirmó que el acto constituye un cisma y que los religiosos quedan automáticamente excomulgados.
Una ceremonia multitudinaria pese a las advertencias del Vaticano
La misa pontifical reunió a cerca de 15.000 personas entre fieles y curiosos en la sede histórica de la FSSPX, ubicada en el valle del Ródano. La ceremonia se transmitió en varios idiomas y siguió el rito anterior al Concilio Vaticano II: en latín y con los sacerdotes de espaldas a los fieles.
Los obispos Alfonso de Galarreta y Bernard Fellay, los dos últimos prelados consagrados por Marcel Lefebvre en 1988, presidieron la ordenación. Ambos ignoraron las advertencias del Dicasterio para la Doctrina de la Fe y del propio papa León XIV, quien había pedido “no rasgar la túnica de Cristo”.
Quiénes son los cuatro nuevos obispos lefebvrianos
Los consagrados son:
- Pascal Schreiber, suizo, 53 años.
- Michael Goldade, estadounidense.
- Michel Poinsinet de Sivry, francés, 42 años.
- Marc Hanappier, francés, 36 años.
Con esta ordenación, la FSSPX pasa a tener seis obispos, todos ahora excomulgados por realizar un acto considerado “cismático” por la Santa Sede.
El Vaticano: “Es un acto cismático de extrema gravedad”
En una carta enviada el 29 de junio, el papa León XIV suplicó a la congregación que desistiera de la ordenación. El pontífice advirtió que consagrar obispos sin mandato apostólico “es un pecado de extrema gravedad” y que la decisión rompería la comunión con la Iglesia Católica.
El prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, cardenal Víctor Manuel Fernández, también alertó que el acto implicaría excomunión inmediata.
La FSSPX desafía a Roma: “Pagaremos cualquier precio”
Durante la homilía, el superior general de la FSSPX, Davide Pagliarini, defendió la ordenación como un “deber sagrado” para preservar la tradición. Afirmó que las sanciones “no tienen ningún valor” para la congregación y acusó a la Iglesia actual de “ponerse al mismo nivel de falsas religiones”.
Un cisma anunciado desde febrero
La ruptura se venía gestando desde principios de año, cuando la FSSPX anunció su intención de ordenar nuevos obispos ante la avanzada edad de sus prelados. El Vaticano intentó frenar el proceso con múltiples comunicaciones, pero la congregación mantuvo su postura.
Un conflicto que se remonta a 1988
La FSSPX nació en 1970, fundada por el arzobispo Marcel Lefebvre, crítico del Concilio Vaticano II. En 1988, Lefebvre ordenó cuatro obispos sin permiso papal, lo que llevó a Juan Pablo II a excomulgarlo junto a los consagrados. Aunque Benedicto XVI levantó parcialmente las sanciones en 2009, la relación nunca se normalizó.
