Miles de empleados de Samsung Electronics se movilizaron este jueves en el complejo de semiconductores de Pyeongtaek, Corea del Sur, para exigir mayores bonificaciones en medio de los récords de ganancias impulsados por la demanda global de chips para inteligencia artificial. Los trabajadores advirtieron que, si no hay avances en las negociaciones, iniciarán un paro de 18 días que podría afectar la producción mundial.
Protestas masivas en plena bonanza del sector tecnológico
Decenas de miles de trabajadores se concentraron en el complejo industrial de Samsung, portando pancartas y exigiendo transparencia en el sistema de compensaciones. La unión sindical estima que alrededor de 40,000 empleados participaron en la manifestación, considerada la mayor en la historia de la compañía.
Los manifestantes reclaman que la empresa elimine los límites máximos en las bonificaciones y mejore las condiciones salariales, especialmente en un momento en que Samsung proyecta beneficios operativos récord de 57.2 billones de wones en el primer trimestre, impulsados por la creciente demanda de chips para IA.
Comparación con SK Hynix intensifica el malestar
El descontento se ha profundizado debido a la brecha salarial con SK Hynix, su principal competidor, que recientemente reportó ingresos históricos y ofrece bonificaciones significativamente más altas. Muchos empleados aseguran que compañeros han renunciado para unirse a la empresa rival, donde la compensación es más atractiva.
El sindicato sostiene que Samsung no ha ofrecido una propuesta justa, rechazando la oferta de bonificaciones en acciones restringidas y exigiendo un esquema más competitivo.
Amenaza de paro y posibles efectos globales
Si las negociaciones fracasan, el sindicato iniciará un paro de 18 días a partir del 21 de mayo, lo que podría retrasar envíos, elevar precios y afectar la cadena global de suministro de chips. La organización estima que una huelga prolongada podría costar a Samsung más de 1 billón de wones diarios.
La empresa, por su parte, afirmó que continúa en diálogo con los representantes sindicales y advirtió que incluso una sola interrupción en la producción podría dañar la confianza de sus clientes.
