El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, aseguró que su país está ganando contundentemente contra Irán tras cuatro días de enfrentamientos militares.
Hegseth adelantó que comenzarán a utilizar bombas de gravedad de precisión, guiadas por GPS y láser, de las cuales poseen un arsenal prácticamente ilimitado.
En rueda de prensa en el Pentágono, confirmó destrucción de navío iraní en océano Índico y destacó intensidad superior a campañas militares anteriores.
La Operación “Furia Épica” desplegó doble poder aéreo respecto a Irak 2003 y siete veces más intensidad que bombardeos nucleares iraníes de 2025.
El jefe del Estado Mayor, Dan Caine, informó que capacidad de disparo de misiles balísticos iraníes cayó 86% desde inicio de combate.
Caine agregó que disparos de drones de ataque unidireccionales disminuyeron 73%, reflejando debilitamiento significativo de capacidades ofensivas iraníes en pocos días.
El Comando Central estadounidense pasó de ataques deliberados con municiones de largo alcance a realizar ataques de precisión directamente sobre territorio iraní.
La operación conjunta de Estados Unidos e Israel resultó en muerte del líder supremo iraní, Alí Jameneí, parte de su cúpula militar y cientos.
Hasta ahora, seis soldados estadounidenses han fallecido como consecuencia de la respuesta iraní, según reportes oficiales del Pentágono y autoridades militares.
El presidente Donald Trump prometió que ofensiva continuará varias semanas más, buscando destruir programa de misiles, Marina y capacidades nucleares de Irán.
Trump advirtió que aún no han lanzado la “gran oleada” de ataques, la cual podría llegar muy pronto según declaraciones oficiales.
