jueves, julio 30

TOKIO, Japón. — La cifra de fallecidos por el terremoto de magnitud 7,1 que sacudió el sudoeste de Japón este martes aumentó a 34 personas, mientras los equipos de rescate continúan trabajando contra reloj en medio de una intensa ola de calor y severos daños en infraestructura.

Impacto inmediato del terremoto

El sismo ocurrió a las 16:27 hora local en la prefectura de Kumamoto y alcanzó el nivel máximo de la escala sísmica japonesa, provocando derrumbes, explosiones y daños estructurales en varias ciudades.

Las autoridades confirmaron que un centro comercial Aeon Mall y una fábrica de papel de Nippon Paper Industries fueron las zonas más afectadas, donde se registraron múltiples víctimas tras colapsos repentinos de estructuras.

Rescate en condiciones extremas

Las labores de búsqueda se han convertido en una “carrera contra el tiempo”, según el portavoz del Gobierno japonés, Minoru Kihara. Más de 1.300 rescatistas —entre policías, bomberos y militares— trabajan entre escombros, con temperaturas que superan los 35 °C y altos niveles de humedad.

La ola de calor complica las operaciones y aumenta el riesgo de golpes de calor tanto para los rescatistas como para los sobrevivientes.

Miles de evacuados y daños severos

El terremoto dejó 75.000 hogares sin agua y 23.000 sin electricidad, lo que obligó a habilitar 415 refugios temporales donde permanecen más de 10.500 personas.

En paralelo, la primera ministra Sanae Takaichi ordenó el envío acelerado de suministros bajo la política de “ayuda proactiva”, que incluye alimentos, agua, papel higiénico y vehículos eléctricos para las zonas afectadas.

Riesgo de nuevas réplicas

Desde el martes se han registrado centenares de réplicas, incluida una de magnitud 5,8 la noche del miércoles. Las autoridades advierten que podría ocurrir un temblor aún mayor en los próximos días.

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