30 de julio de 2026. Rusia lanzó esta madrugada un nuevo ataque masivo contra varias regiones de Ucrania, utilizando más de 70 misiles y alrededor de 280 drones, según confirmó el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. El bombardeo dejó al menos ocho muertos, incluidos tres niños, y provocó daños severos en infraestructura civil y militar.
Radushne, el punto más golpeado del ataque
El ataque tuvo su episodio más devastador en Radushne, cerca de Krivi Rig, donde un misil balístico impactó directamente una vivienda familiar. Cinco personas murieron en ese lugar: tres niños y sus padres. Otros dos menores fueron rescatados con vida entre los escombros, informó Zelenski.
Las autoridades locales reportaron decenas de heridos y daños en edificios residenciales, comercios y estructuras agrícolas.
Siete regiones bajo fuego ruso
El ataque afectó simultáneamente a varias zonas del país. Según el presidente ucraniano, se registraron daños en:
- Kiev
- Leópolis
- Poltava
- Járkov
- Mikoláyiv
- Vínnitsia
- Cherkasi
- Ivano-Frankivsk
Equipos de rescate trabajaron durante horas para atender incendios, derrumbes y explosiones en áreas urbanas y rurales.
Defensa aérea ucraniana derriba 260 drones
El Ejército ucraniano logró interceptar más de 260 de los 280 drones lanzados por Rusia, además de una parte de los misiles. Aun así, Zelenski lamentó que el país enfrenta un déficit crítico de sistemas antiaéreos, lo que dificulta contener ataques de esta magnitud.
“Los retrasos en el suministro de misiles antibalísticos llevan a este tipo de destrucción y a estos niveles de bajas”, afirmó el mandatario.
Rusia asegura que atacó infraestructura militar
El Ministerio de Defensa ruso confirmó la ofensiva y aseguró que los misiles y drones estaban dirigidos contra empresas de la industria militar, telecomunicaciones y centros logísticos en Kiev, Leópolis y otras regiones. Ucrania, sin embargo, denuncia que gran parte del impacto ocurrió sobre zonas residenciales y infraestructura civil.
