Pekín y Moscú refuerzan su alianza política con un mensaje directo a Washington
Los presidentes Xi Jinping y Vladímir Putin condenaron este miércoles las acciones militares y operaciones encubiertas que afectan a países de América Latina y el Caribe, en un mensaje conjunto que eleva la presión diplomática sobre Estados Unidos y sus aliados. Ambos mandatarios reafirmaron que la región debe mantenerse como “zona de paz” y denunciaron cualquier intento de injerencia extranjera.
Apoyo a la soberanía latinoamericana
Durante la visita oficial de Putin a Pekín, ambos gobiernos firmaron una declaración en la que respaldan el derecho de los países latinoamericanos a elegir de forma autónoma sus modelos de desarrollo y sus socios internacionales. Según el documento, China y Rusia se oponen a cualquier acción que viole la Carta de las Naciones Unidas o que comprometa la soberanía de los Estados de la región.
Críticas a ataques y operaciones encubiertas
La declaración condena prácticas como:
- Ataques militares contra terceros países, descritos como “pérfidos”.
- Uso de negociaciones como cobertura para preparar ofensivas.
- Asesinatos y secuestros de líderes nacionales, considerados una amenaza directa al orden internacional.
Aunque el texto no menciona directamente a Estados Unidos, alude a acciones recientes vinculadas a Washington e Israel, especialmente en el contexto de la guerra con Irán.
Señalamientos a la política de EE. UU. en la región
El comunicado llega en un momento de tensiones crecientes con la administración del presidente Donald Trump, marcada por:
- La agresión militar contra Venezuela.
- El secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa en enero.
- Las amenazas contra Cuba y otros aliados regionales.
Pekín y Moscú consideran que estas acciones vulneran la estabilidad hemisférica y profundizan la confrontación geopolítica.
Preocupación por la militarización del Ártico
Además de América Latina, Xi y Putin expresaron inquietud por la creciente militarización de las zonas polares por parte de Estados Unidos y sus socios. Ambos países defendieron mantener el Ártico como un espacio de baja tensión político-militar y de cooperación internacional.
Una alianza estratégica que se consolida
La cumbre incluyó reuniones ampliadas y la firma de acuerdos para fortalecer la asociación estratégica integral entre China y Rusia. Ambos gobiernos buscan impulsar un orden multipolar y un nuevo tipo de relaciones internacionales, alejadas —según afirman— de la hegemonía estadounidense.
