lunes, julio 6

El proyecto para una nueva ley de libertad de expresión en la República Dominicana luce prácticamente inexistente tras perimir en el Congreso Nacional.

La iniciativa legislativa llegó al Senado en mayo de dos mil veinticinco, pero lamentablemente terminó archivada en una comisión por falta de impulso político oficial.

Por lo tanto, la propuesta de ley orgánica concebida para derogar la obsoleta Ley Seis Mil Ciento Treinta y Dos quedó descartada en los plazos reglamentarios.

La pieza jurídica comenzó a gestarse desde el año dos mil veintidós por disposición del Poder Ejecutivo, en medio de fuertes cuestionamientos de la sociedad civil.

Origen de la iniciativa legislativa ante los cuestionamientos de censura

  • Por consiguiente, el Gobierno central enfrentaba severas críticas debido a la introducción de normativas que diversos sectores calificaban como peligrosas leyes mordaza.
  • Sin duda, los gremios de periodistas y defensores de los derechos humanos rechazaban la controvertida reforma legal de la Dirección Nacional de Inteligencia.
  • Es decir, las propuestas oficiales vinculadas a la ciberseguridad despertaron un profundo temor por la posible restricción de los derechos fundamentales de los ciudadanos.
  • En consecuencia, las autoridades nacionales buscaron una salida institucional que calmara los ánimos de las organizaciones periodísticas mediante la creación de un comité especial.

El rol de la comisión consultiva y la dilatada redacción del borrador

  • Asimismo, el presidente Luis Abinader creó con carácter honorífico la Comisión Consultiva para la Libertad de Expresión, integrada por juristas, comunicadores y destacados especialistas.
  • Por lo tanto, el equipo técnico se tomó cerca de tres años para elaborar un marco normativo adaptado a los nuevos medios audiovisuales y plataformas digitales.
  • Además, el mandatario presentó públicamente el borrador en su encuentro semanal con la prensa, aunque el depósito formal en el Senado se retrasó varios meses.
  • Finalmente, el desinterés mostrado por las bancadas mayoritarias provocó el archivo definitivo de una reforma que prometía modernizar el ejercicio del periodismo dominicano.

Desafíos actuales para la actualización de la legislación sobre prensa

Obviamente, mantener vigente una ley de prensa de hace décadas limita la protección legal de los periodistas ante los retos tecnológicos del entorno digital actual.

Por lo tanto, las organizaciones de medios deberán retomar sus demandas de reforma ante las cámaras legislativas para asegurar que el debate sobre la libertad de expresión no quede sepultado.

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