martes, abril 21

En los últimos dos años, se ha evidenciado cómo grupos delictivos en República Dominicana instalan cámaras de vigilancia en comunidades para monitorear los movimientos de la Policía Nacional. Esto les ayuda a evadir operativos. Esta práctica, detectada inicialmente en provincias como Sánchez Ramírez, San José de Ocoa, El Seibo y el Distrito Nacional, se extendió recientemente al sector Guachupita, en Santo Domingo.

El caso más reciente involucra a dos jóvenes acusados de múltiples delitos. Estos se entregaron voluntariamente a las autoridades mientras utilizaban sistemas de videovigilancia para observar la presencia policial. Comunitarios denuncian que, pese al conocimiento de las autoridades, muchas cámaras no han sido retiradas. Esta situación, sumada a la falta de prevención policial, ha generado preocupación entre los residentes. Además, evidencia nuevas estrategias del crimen organizado para mantener control territorial y anticiparse a la acción de los organismos de seguridad.

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