La procuradora Yeni Berenice Reynoso explicó que la prescripción penal para agresiones sexuales contra menores alcanzará los treinta años desde su mayoría de edad.
Por lo tanto, la nueva legislación garantiza que la acción de la justicia contra los agresores pueda perseguirse hasta por cuatro décadas tras los hechos.
Sin duda, la disposición legislativa responde a estudios científicos que sustentan el dilatado proceso emocional que requieren las víctimas antes de formalizar denuncias.
En consecuencia, el marco normativo reforzará la persecución penal de los abusos e incorporará un novedoso Registro Nacional de Agresores Sexuales en el país.
Plazos de prescripción y categorías delictivas
- Por consiguiente, los delitos ordinarios estarán sujetos a regímenes comunes, mientras que los actos de corrupción prescribirán a los veinte años según la Carta Magna.
- Asimismo, las agresiones o violaciones sexuales cometidas contra víctimas adultas prescribirán a los veinte años a partir de la fecha de comisión del delito.
- Es decir, los crímenes de lesa humanidad mantendrán un carácter imprescriptible para asegurar la sanción oportuna de los responsables en cualquier tiempo o circunstancia.
- Además, la creación del registro oficial permitirá identificar a los agresores y establecer un historial accesible para las instituciones de control social y judicial.
Protección a víctimas en condiciones de vulnerabilidad
Obviamente, adecuar los plazos procesales a los tiempos emocionales de las víctimas de abuso resulta totalmente indispensable para garantizar el acceso efectivo a la justicia.
Por lo tanto, las autoridades del Ministerio Público aplicarán los nuevos regímenes prescritos para evitar la impunidad en los casos cometidos contra niños y adolescentes.
