martes, abril 21

Las motocicletas representan el 57% del parque vehicular dominicano.

Continúan circulando en total desorden, incumpliendo leyes y generando caos generalizado en las principales vías del país.

En las calles se observan motos sin luces, sin placa, en vía contraria, sobre aceras, violando semáforos y usando celulares mientras conducen.

A pesar de estas graves violaciones, las autoridades suelen ignorar la situación.

Permitiendo que el desorden aumente y se normalice sin acciones efectivas para mejorar la seguridad vial.

La Ley 63-17 exige placas visibles, números en cascos y chalecos, prohibición de transportar menores de ocho años y límite de dos personas por motocicleta.

La normativa también prohíbe las motocicletas en túneles y elevados.

Las violaciones constantes demuestran un incumplimiento generalizado que pone en riesgo a todos los ciudadanos.

Las carreras clandestinas continúan aumentando en diversas vías del país, generando un peligro evidente y exponiendo a conductores y peatones a situaciones extremadamente riesgosas diariamente.

Aunque el desorden crece, las autoridades priorizan imponer cascos certificados.

Una medida válida, pero insuficiente frente a un caos vial que nadie parece dispuesto a controlar.

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