
Monte Grande es como un cuerpo humano con los pies amarrados. Esa expresión la uso un amigo en una reciente conversación en la que el granero del sur fue tema principal. Me pareció muy gráfica y realista. Los pies de esta importante obra son: las obras complementarias. Eso lo reconoció el presidente Luis Abinader en enero del 2024. En esa ocasión el primer mandatario dijo que llamaría DE INMEDIATO a la licitación de esas obras, porque sin ellas el proyecto no estaba completo.
A pesar de haberlo anunciado, a dos años y 5 meses aún no ha cumplido esa promesa. Esa es la razón por la que HOY defino a Monte Grande como un cuerpo con los pies amarrados. Los pies de Monte Grande les permitirán cumplir con los objetivos para los que fue concebida.
Estos pies son, los canales que llevarán el agua hasta las tierras improductivas y trasvasarían cantidad importante de este líquido vital, hasta el Acueducto Regional del Suroeste –ASURO-. Desde su concepción, el proyecto Monte Grande fue programado para que integre unas 700 mil tareas a la producción.
Que lleve agua potable a la región y genere energía eléctrica. Otra función que tendría el proyecto múltiple Monte Grande es el de amortiguar las inundaciones que provoca cada año el río Yaque del Sur. Este, hasta ahora, es el único aspecto para el que está sirviendo el embalse inaugurado hace más de dos años. Y, claro, es un aspecto muy importantes.
Ha llevado tranquilidad a miles de familias residentes en los pueblos aguas abajo de la presa. Para que Monte Grande no siga siendo un cuerpo CON LOS PIES AMARRADOS, se hace urgente que el presidente Luis Abinader cumpla su promesa de llamar a licitación esas obras complementarias que él mismo reconoció como fundamentales para que ese proyecto, haga los aportes que requiere la región Enriquillo, en el suroeste, para alcanzar su anhelado desarrollo.