El PRD, mediante su vicepresidente Héctor Guzmán, denunció que compromisos reeleccionistas del PRM generaron impunidad y explican la ausencia de sanciones ante corrupción gubernamental.
Guzmán afirmó que los escándalos de corrupción comparten como origen la campaña por la reelección presidencial y el uso discrecional de recursos públicos estatales.
Sostuvo que funcionarios recibieron manos libres para asegurar votos, provocando abusos, excesos y desfalcos sin consecuencias judiciales pese a expedientes conocidos por autoridades competentes.
Criticó que denuncias llevadas a la Procuraduría, incluyendo casos del PRD y expedientes oficiales, no hayan producido acciones concretas ni responsables sancionados penalmente nunca.
Sobre el caso Senasa, calificó el desfalco como doblemente criminal por afectar la salud pública y usar carnés con fines electorales durante campañas políticas.
El dirigente advirtió que se negoció con la pobreza, involucrando sectores privados, y exigió un combate real contra la corrupción sistémica, estatal, persistente actual.
