domingo, abril 26

Casi dos siglos después del ataque contra Andrew Jackson la sombra del magnicidio sigue sobrevolando la política estadounidense con nuevos episodios de violencia armada hoy.

En Florida, un hombre armado fue detenido cerca del campo de golf de Trump.

El sospechoso huyó pero fue capturado más tarde.El presidente Donald Trump objeto de tres atentados en los últimos dos años una cifra sin precedentes en la historia moderna del país.

Un hombre identificado como Cole Allen disparó esta pasada noche fuera de la sala donde el mandatario asistía a una cena de gala en Washington.

El sospechoso de treinta y un años interceptado y detenido por el Servicio Secreto mientras que el presidente Trump resultó ileso del ataque armado.

El trece de julio de dos mil veinticuatro sufrió un atentado mientras pronunciaba un discurso en un mitin político de su candidatura en Pensilvania.

En aquel incidente tan solo sufrió una herida de bala en su oreja derecha aunque lamentablemente un ciudadano perdió la vida y otro resultó herido.

Dos meses después sobrevivió a otro intento mientras jugaba al golf en su club de Florida cuando detectaron a un hombre armado entre maleza.

El sospechoso Ryan Routh huyó antes de abrir fuego y detenido posteriormente por las autoridades competentes que iniciaron una investigación profunda sobre el caso.

Cuatro presidentes en ejercicio asesinados a lo largo de la historia estadounidense incluyendo a Abraham Lincoln en el año mil ochocientos sesenta y cinco.

Los archivos nacionales revelan que uno de cada nueve presidentes ha perdido la vida a manos de un agresor durante el ejercicio de funciones.

La lista negra de mandatarios asesinados la completan James Garfield en mil ochocientos ochenta y uno William McKinley en mil novecientos uno y John Kennedy.

Kennedy murió el veintidós de noviembre de mil novecientos sesenta y tres en Dallas cuando Lee Harvey Oswald le disparó desde un edificio cercano hoy.

La violencia política no se ha limitado a los asesinatos consumados pues se han producido intentos de magnicidio contra uno de cada cuatro gobernantes.

Theodore Roosevelt sobrevivió en mil novecientos doce a un disparo en el pecho mientras pronunciaba un discurso gracias a un folio doblado que llevaba.

Ronald Reagan gravemente herido en marzo de mil novecientos ochenta y uno cuando un hombre le disparó a la salida de un hotel capitalino.

Gerald Ford padeció dos intentonas en un mismo mes de mil novecientos setenta y cinco y Bill Clinton enfrentó disparos contra la Casa Blanca.

La proliferación de armas y la polarización política convierten a los Estados Unidos en un caso singular de riesgo para todos sus dirigentes nacionales actualmente.

Fue precisamente el asesinato de McKinley el que impulsó la creación de un sistema de protección presidencial permanente que dio origen al actual Servicio Secreto.

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