La Organización Panamericana de la Salud (OPS) emitió una alerta sanitaria urgente para todos los países de América, luego de que la región registrara el mayor número de casos de sarampión en más de dos décadas. Las autoridades piden reforzar la vacunación, la vigilancia epidemiológica y la respuesta rápida ante la expansión del virus.
La región enfrenta transmisión activa y riesgo “muy alto”
La OPS confirmó que hasta la semana epidemiológica 28 de 2026, que cerró el 18 de julio, las Américas notificaron 47.459 casos confirmados de sarampión en 16 países y un territorio, además de 44 fallecimientos. Esto representa más del triple de los casos reportados durante todo 2025.
Guatemala, México, Estados Unidos y Perú concentran el 95 % de los casos registrados este año, lo que evidencia una transmisión persistente y brotes activos en múltiples zonas.
La OPS clasifica el riesgo regional como “muy alto”, debido a brechas de inmunización, acumulación de personas susceptibles y alta movilidad por viajes internacionales y eventos masivos.
Brotes globales agravan la situación en América
A nivel mundial, la OMS reportó 186.168 casos de sarampión entre enero y julio de 2026, con la región de las Américas aportando el 27 % de los casos confirmados.
La transmisión global aumenta el riesgo de importación de casos y dificulta los esfuerzos de contención en países con coberturas de vacunación insuficientes.
Caen las coberturas de vacunación y crece la población vulnerable
Solo el 33 % de los países de la región alcanzó la cobertura mínima recomendada del 95 % para la primera dosis de la vacuna triple viral (SRP), y apenas el 20 % logró esa cobertura para la segunda dosis.
Las brechas de inmunidad afectan especialmente a:
- Niños menores de cinco años
- Comunidades indígenas
- Migrantes
- Poblaciones con acceso limitado a servicios de salud
Estas condiciones han permitido que el sarampión resurja con fuerza en zonas donde ya había sido eliminado.
OPS pide acciones inmediatas para frenar la expansión
La alerta sanitaria recomienda a los países:
- Reforzar la vacunación en niños, adolescentes y adultos no inmunizados
- Intensificar la vigilancia epidemiológica y la búsqueda activa de casos
- Responder de forma rápida ante cualquier sospecha para cortar cadenas de transmisión
- Fortalecer campañas comunitarias en zonas con baja cobertura
- Aumentar la comunicación pública para combatir la desinformación sobre vacunas
“El sarampión no da margen a la complacencia. Sabemos cómo detenerlo: alcanzar altas coberturas de vacunación y responder con rapidez”, afirmó Daniel Salas, gerente de Inmunizaciones de la OPS.
Eventos masivos elevan el riesgo de propagación
La OPS advierte que la celebración de eventos internacionales —incluyendo actividades deportivas y festivales con alta movilidad de viajeros— incrementa la probabilidad de que el virus se expanda a nuevas áreas geográficas.
