sábado, agosto 15

Panamá y Colombia intensificaron sus operaciones conjuntas en la selva del Darién para contener la expansión del Clan del Golfo, la mayor organización criminal de Colombia. Las fuerzas de ambos países trabajan en la erradicación de cultivos ilícitos y en la protección de la frontera, donde el grupo armado mantiene control sobre actividades ilegales como narcotráfico, minería y tráfico de migrantes.

Operativo binacional en Alto Limón

Erradicación de coca con apoyo panameño

En el Puesto Binacional de Alto Limón, uno de los tres instalados a lo largo de los 266 kilómetros de frontera selvática, militares colombianos trabajan en la erradicación de unas 500 hectáreas de siembra de coca ubicadas en territorio colombiano. Mientras tanto, unidades del Servicio Nacional de Fronteras de Panamá (Senafront) brindan seguridad ante posibles ataques de estructuras armadas vinculadas al Clan del Golfo.

Los operativos incluyen el despliegue de helicópteros Black Hawk, que transportan entre 15 y 20 funcionarios encargados de aplicar glifosato y destruir los cultivos. La complejidad del terreno, el difícil acceso y la presencia de grupos ilegales hacen que estas labores avancen lentamente.

El Clan del Golfo domina las actividades ilícitas en la zona

Control criminal desde el lado colombiano

El Clan del Golfo mantiene control sobre las actividades ilícitas en la región, desde el narcotráfico hasta la minería ilegal y el tráfico de migrantes. Según autoridades panameñas, ninguna actividad ilegal se realiza en el Darién sin la autorización del grupo, que opera desde el territorio colombiano y se beneficia económicamente de cada movimiento en la frontera.

Minería ilegal, otro frente de batalla

Campamentos clandestinos en el río Mangle

En un recorrido aéreo reciente, las autoridades detectaron un campamento de minería ilegal en el río Mangle, donde operan bombas de agua y tuberías para extraer oro. Al notar la presencia de helicópteros panameños, los mineros huyeron del lugar, pero las fuerzas especiales ya iniciaron patrullajes de entre cuatro y siete días para capturar a los responsables.

En las últimas operaciones se han detenido 30 personas, entre panameños y colombianos, incluidos integrantes del Clan del Golfo. El grupo criminal cobra un porcentaje estimado del 20 % del oro extraído y controla la venta del metal en la zona.

Un territorio estratégico y de alto riesgo

Migración, violencia y economía ilícita

La selva del Darién ha sido escenario de una crisis migratoria que entre 2019 y 2024 registró más de un millón de personas cruzando la frontera. Durante ese periodo, Senafront sostuvo intercambios de disparos con estructuras criminales que traficaban migrantes, reforzando la necesidad de operaciones conjuntas y presencia militar constante.

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